La posición socioeconómica y el génere condicionan la salud y los comportamientos de la salud de las personas adolescentes entre 12 y 18 años

Las chicas tienen una peor percepción de su salud que los chicos, según constatan los datos del estudio DESKcohort. El 49,9% de las chicas considera que tiene una mala salud, mientras que en el caso de los chicos, esta autopercepción negativa se reduce al 34,7%. Las diferencias también son evidentes en relación con el nivel socioeconómico. Así, un 30,3% de los chicos con un nivel socioeconómico alto consideran que tienen una mala salud, mientras que el percentaje sibe hasta el 54,2% en las personas con un nivel socioeconómico desfavorecido. En el caso de las chicas, además, como más avanzan en los estudios, más crece la autopercepción negativa de la salud, de manera que las chicas de segundo de bachillerato tienen una percepción de mala salud 1,05 veces superior a las que hacen segundo curso de ESO. Otros factores como consumir tabaco diariamente y tener una mala alimentación también se rlacionan con una autopercepción de mala salud.

Estos son algunos de los datos del proyecto DESKcohort, en el cual han participado 7.319 personas entre los 12 y los 18 años escolarizadas en 65 centros de la Cataluña Central respondiendo a una encuesta que tiene como objetivo identificar los comportamientos y las necesidades relacionadas con la salud, así como los factores que la determinan, en las personas jóvenes de este territorio. Las encuestas se realizarán cada dos años entre alumnado de segundo y cuarto curso de ESO, segundo de CFGM y segundo curso de Bachillerato. DESKcohort es una iniciativa liderada por la Universitat de Vic - Universitat Central de Cataluña con el apoyo de la Subdirección General de Drogodependencias de la Agencia de Salud Pública de Cataluña del Departamento de Saldud y el Departamento de Enseñanza.

Peor estado anímico y menos actividad física entre las chicals que entre los chicos

En una escala del 5 al 25, en la cual la puntuación más alta indica un peor estado de ánimo, la media de las personas encuestadas se situa en un 12,9. En este caso también se observan diferencias vinculadas al género: la media de las chocas se encuentra en el 13,9 mientres que la de los chicos, en un 11,9. El nivel socioeconómico también es un factor determinante en este aspecto, ya que las personas con un nivel socioeconómico bajo afirman tener un peor estado de ánimo que las que tienen un nivel socioeconómico alto. Otros aspectos que condicionan el estado de ánimo del alumnado son haber sido víctimas de bullyng, hacer un consumo de riesgo de alcohol o de cannabis, o no cumplir los requisitos de actividad física recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En relación con la actividad física, la encuesta constata que un 51,8% de la muestra no cumple las recomendaciones de la OMS. Las diferencias son significativas en función del género: un 62,9% de las chicas realiza menos de una hora de actividad física moderada o vigorosa al día en comparación con un 40% de los chicos. Además de estas diferencias, los datos de la encuesta permiten concluir que las chicas con un nivel socioeconómico desfavorecido son las que más se alejan de los objetivos de las autoridades sanitarias en relación con la actividad física. Además, como mayores son, menos cumplimiento de estas recomendaciones, de manera que las que estudian segundo de bachillerato son las que están más alejadas de los objetivos. En este sentido, los chicos de bachillerato son también los que hacen menos actividad física diaria, así como aquellos que hacen un consumo de riesgo de alcohol, que tienen un estdo de ánimo bajo y que tienen una mala percepción de su salud. 

A más edad, más consumo de riesgo de alchohol

Sobre el consumo de riesgo de alcohol, un 24% de las personas adolescentes aseguró que realiza un consumo de riesgo de alcohol. Este consumo se asocia con el curso, de manera que como más avanzan en los estudios, más aumenta el consumo de riesgo. En el caso de las chicas también presentan una conducta de más riesgo que los chicos, con el 24,8% y el 23,2%, respectivamente. El consumo de riesgo de alcohol también se acentúa en el caso de personas con un bajo rendimiento escolar, que han sufrido bullying y que han consumido otras substancias psicoactivas como el tabaco o el cánnabis.

Problemas con el uso del móvil 

En relación con el uso de las nuevas tencologías, las respuestas constatan que un 5,3% de los jóvenes tiene problemas con el móvil. Las chicas vuelven a ser, en este caso, las que presentan comportamientos más perjudiciales en este sentido, con una prevalencia del 7%, bastante por encima del 3,4% de los chicos. Los casos de uso problemático del móvil se relacionan, según los datos recogidos, con el hecho de tener progenitores con estudios primarios o secundarios, con haber acosado a compañeros de la escuela y con tener peor estado de ánimo.

Finalmente, sobre las conductas relacionades con la sexualidad, se observa como solamente un 65,6% de la muestra que mantiene relaciones sexuales utiliza siempre el preservativo. Las chicas hacen menos uso que los chicos y en este caso no hay diferencias significativas entre cursos. Los jóvenes que más lo utilizan son los de cuarto curso de ESO, con un 74% en los chicos y un 68% en las chicas.

Los resultados principales del proyecto DESKcohort se han presentado en una jornada en la cual han participado representantes de los centros que han participado en las encuestas y de las instituciones implicadas en el proyecto. Durante la jornada también se han dado a conocer intervenciones y programas de prevención efectivos en el ámbito escolar, con la intención de ofrecer recursos a los distintos centros educativos del territorio.

 

 La posición socioeconómica y el génere condicionan la salud y los comportamientos de la salud de las personas adolescentes entre 12 y 18 años