UManresa participa en un estudio internacional para evaluar el efecto de la COVID-19 en el comportamiento humano

El Grupo de Investigación en Epidemiología y Salud Pública de UManresa (GRESP) ha dado apoyo al estudio internacional liderado por el Grupo de Investigación en Estrés y Salud (GIES) de la UAB sobre los efectos psicosociales de la pandemia de la COVID-19. El estudio se lleva a cabo a través de una encuesta on line a través de la cual los investigadores esperan obtener una gran muestra de la población de más de 30 países. UManresa ha decidido colaborar porqué es un tipo de estudio que está en la línia de los proyectos que está desarrollando GRESP. Según los responsables del programa, se trata de un esfuerzo de colaboración científica extraordinario, que implica un equipo de trabajo integrado por más de 60 investigadores de 25 universidades y agencias de salud pública de 15 países de Europa y América. La encuesta que se ha desarrollado como instrumento de evaluación psicológica se ha traducido a 15 idiomas.

El objetivo del estudio es crear una gran base de datos, publicada en abierto, que permita a equipos de investigación de todo el mundo y a todas las autoridades sanitarias analizar con una métrica común los efectos psicológicos de las medidas de restricción de movilidad que han adoptado la gran mayoría de países para intentar controlar el contagio del virus SARS-CoV-2).

Según los infestigadores, existe una gran disparidad aparente en la prevalencia de trastornos de ansidedad o depresión por países, ya que en algunos se supera el 40% en trastonos de ansidedad y el 10% en el trastorno de depresión, como es el caso de la región china de Wuhan, mientras que en otros casi no se han apreciado cambios en la salud mental de la población en relación con estudios previos a la pandemia. El Reino Unido, Argentina y España quedarían en un lugar intermedio, con un 10% y un 20% de incidencia de trastornos de ansiedad, lo que supone un augmento significativo en relación con estudios previos a la pandemia, pero sin llegar a las tasas extraordinarias que parecen haberse observado en China. No está claro que esta disparidad haya sido causada por un efecto diferencial de las distintas medidas de restricción de movilidad a las cuales ha estado sometida la población de cada país (más duras y repentinas en China que en Argentina o España, o más progressivas y permisivas como en el caso del Reino Unido) o si por otro lado en cada país se está utilizando una metodología de evaluación diferente. Por ese motivo, uno de los objetivos del estudio es, precisamente, dar respuesta a esta cuestión.

El estudio también pretende identificar a los colectivos que han sufrido los efectos con más dureza, entre los cuales algunos estudios preliminares situan al personal sanitario y a las personas afectadas por cuadros severos de la enfermedad, entre las cuales parece que hay un aumento de los casos de trastorno por estrés agudo o de trastorno por estrés postraumàtico. Entre estos colectivos de interés se encuentra el personal docente, las persona con diversidad funcional, las personas con enfermedad crónica, la población migrante, la población desplazada y las víctimas de violencia de género.

La encuesta se puede responder hasta el próximo 28 de mayo en este enlace.  

UManresa participa en un estudio internacional para evaluar el efecto de la COVID-19 en el comportamiento humano