La digitalización ha transformado progresivamente la manera de fabricar ortesis plantares. Desde el escaneado 3D del pie hasta la impresión aditiva, los procesos digitales permiten mejorar la precisión, la personalización y la eficiencia del tratamiento. Sin embargo, estos sistemas conviven todavía con metodologías tradicionales e híbridas en la práctica clínica actual.
Los procesos de captación, diseño y fabricación digital están cada vez más presentes en las consultas y centros de podología. A pesar de este crecimiento, una parte importante de los tratamientos todavía se realiza mediante procedimientos manuales o combinando técnicas digitales y tradicionales. Paralelamente, han aparecido nuevos fabricantes y proveedores que ofrecen soluciones integradas, facilitando la implementación progresiva del flujo digital completo en la práctica clínica.
Digitalización de la morfología plantar
Para obtener la digitalización tridimensional de la superficie de un pie o de una parte de este, existen diversas tecnologías en el mercado. Tradicionalmente, una de las más utilizadas ha sido el escaneado 3D con tecnología láser, que permite obtener una excelente resolución de la malla (mesh) y una captación rápida. Sin embargo, su coste y la limitada portabilidad han condicionado su expansión en muchas consultas.
Otra tecnología clásica es la digitalización por contacto con pines. Mediante un dispositivo con múltiples elementos móviles que contactan con la superficie plantar, se genera una malla tridimensional a partir de la posición de cada punto. Aunque permite cierto control de la deformación de las partes blandas, actualmente es una tecnología con un uso cada vez más residual.
En los últimos años, los sistemas de escaneado han evolucionado notablemente. Muchos smartphones y tabletas incorporan sensores de profundidad integrados, como los sistemas infrarrojos (Face ID) o la tecnología LiDAR, así como alternativas en dispositivos Android. Esta evolución ha supuesto una clara mejora en la portabilidad y una reducción significativa del coste, facilitando el acceso a la captación 3D.
Paralelamente, los escáneres de plataforma (figura 1), donde el pie se coloca sobre una superficie de vidrio y se digitaliza con láser o infrarrojo, también han evolucionado hacia sistemas más asequibles.
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Más allá de la tecnología, uno de los aspectos clave en la captación es el control del posicionamiento y de las partes blandas del pie. El escaneado directo en carga sobre superficies rígidas puede generar una topografía excesivamente aplanada, poco representativa de la morfología funcional y potencialmente asociada a tratamientos menos eficientes o confortables.
Por este motivo, han ganado protagonismo sistemas como las membranas de silicona con tensión regulable o los cojines de vacío (Figura 2), que permiten obtener un negativo del pie con control sobre la posición, la carga y la deformación de los tejidos blandos. Estos sistemas permiten trabajar en diferentes condiciones (sentado, carga parcial o completa) y ajustar el nivel de vacío según las necesidades.
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En conjunto, permiten obtener mallas 3D más limpias y clínicamente más representativas, poniendo de manifiesto que la calidad de la captación depende tanto de la tecnología como de cómo se realiza el proceso.
De cualquiera de estos sistemas de escaneado, obtendremos un archivo (habitualmente .stl o .obj) que podrá ser cargado en aplicativos de edición y diseño específicos. En el ámbito de la podología, el formato más utilizado es el STL, ya que contiene exclusivamente la información geométrica tridimensional necesaria para el diseño y la fabricación de la ortesis.
En cambio, los archivos OBJ pueden incorporar información adicional como el color o la textura de la superficie escaneada. Aunque esto puede ser útil en otros ámbitos, no aporta valor en el diseño de soportes plantares. Por este motivo, el uso de archivos STL permite un trabajo más ágil en los aplicativos y facilita su transferencia.
Diseño asistido por ordenador (CAD) de tratamientos ortopodológicos
Una vez obtenido el archivo con la malla de la superficie escaneada, el diseño del tratamiento se realiza mediante aplicativos específicos de diseño asistido por ordenador (CAD).
Actualmente existen múltiples plataformas, muchas de ellas desarrolladas específicamente para podología, y cada vez más integradas dentro del flujo digital completo.
De manera general, se pueden distinguir tres niveles de sistemas de diseño:
- Sistemas basados en formulario, en los que el profesional define las características del tratamiento y el fabricante realiza el diseño y la fabricación.
- Sistemas de diseño guiados en web, con interfaces intuitivas y opciones limitadas pero clínicamente útiles, que permiten un diseño rápido.
- Sistemas avanzados de CAD con software en local, con un alto grado de personalización y control, pero con una curva de aprendizaje más elevada.
La tendencia actual es encontrar un equilibrio entre simplicidad y versatilidad, situándose entre los sistemas guiados y los avanzados. El objetivo es mantener la fluidez del proceso sin renunciar a la personalización del tratamiento.
Así pues, la fabricación digital no solo busca precisión y replicabilidad, sino también una optimización del tiempo clínico, clave para su implementación real en consulta.
Fabricación asistida por ordenador (CAM) de tratamientos ortopodológicos
Una vez diseñado el tratamiento, se genera un archivo que debe ser interpretado por un sistema capaz de materializarlo. Para ello, existen dos metodologías principales: la sustractiva y la aditiva.
La tecnología sustractiva, basada en el fresado de un bloque de material, ha sido ampliamente utilizada en podología. A pesar de su fiabilidad, presenta limitaciones importantes en cuanto al uso del material, ya que una parte significativa se pierde durante el proceso. Actualmente, su uso es cada vez más restringido, principalmente en tratamientos de confort o con necesidades de control biomecánico moderado.
La tecnología aditiva, o impresión 3D, es actualmente el principal foco de innovación. Entre las diferentes opciones, destaca la Multi Jet Fusion (MJF), basada en la fusión de polvo. Inicialmente utilizada con poliamida (PA12), cada vez es más frecuente el uso del polipropileno, que permite modificaciones posteriores del dispositivo, facilitando el ajuste clínico. Este tipo de fabricación se realiza habitualmente en centros especializados, dado el coste y la complejidad de los equipos.
En cuanto a la tecnología FDM (modelado por deposición fundida), también tecnología aditiva, sigue siendo una opción accesible para muchas consultas y ha evolucionado notablemente en precisión, acabados y materiales disponibles.
Actualmente, la FDM permite fabricar tanto dispositivos laminares tipo "shell" (Figura 3), similares a las ortesis termoformadas, como estructuras macizas (Figura 4). En el caso de las estructuras laminares, se pueden obtener soportes ligeros y con un comportamiento mecánico controlado sin necesidad de generar un volumen completo.
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Cuando se trabaja con estructuras macizas, la incorporación de arquitecturas internas tipo lattice, es decir, estructuras trabeculares internas con diferentes disposiciones y densidades (Figura 5), permite modular la distribución del material. Esto hace posible adaptar el comportamiento mecánico del dispositivo en diferentes zonas, generando áreas más duras o más blandas según las necesidades clínicas y biomecánicas. Esta evolución permite no solo diseñar la forma del soporte plantar, sino también su comportamiento mecánico, ampliando las posibilidades terapéuticas.
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Actualmente, en la Clínica Universitaria y en los estudios de Podología de la Facultad de Ciencias de la Salud de Manresa, estos procesos forman parte de la práctica clínica y docente. Se dispone de un sistema completo que incluye escáner 3D, aplicativo de diseño avanzado e impresión 3D con tecnología FDM, trabajando principalmente con TPU, para ortesis plantares macizas, y otros materiales similares al polipropileno, para ortesis plantares laminares.
Este sistema, cedido por la empresa Applied Podiatry (escáner iQube, impresora Plantar 3D (Figura 6) y aplicativo LUTRACAD), permite a los estudiantes y profesionales diseñar y fabricar tratamientos personalizados dentro de un entorno digital completo.
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Xavier Ruiz, docente del grado en Podología de la Facultad de Ciencias de la Salud de Manresa y coordinador del Servicio de Podología de la Clínica Universitaria