La poesía de Salvat-Papasseit y los espacios abandonados de Bernat Bozzo comparten espacio en el vestíbulo de la universidad
El vestíbulo del edificio FUB1 acoge este mes dos propuestas culturales que invitan a la reflexión desde lenguajes artísticos diferentes. Por un lado, la exposición Salvat-Papasseit, el irradiador de la vanguardia, dedicada a una de las figuras más destacadas de la literatura catalana del siglo XX. Por otro, Abandonado, una muestra fotográfica de Bernat Bozzo que explora la memoria de los espacios deshabitados.
Organizada por la Institució de les Lletres Catalanes en el marco de los actos de conmemoración del centenario de la muerte de Joan Salvat-Papasseit, la exposición Salvat-Papasseit, el irradiador de la vanguardia puede visitarse hasta el 6 de noviembre en el vestíbulo del edificio FUB1.
La muestra ofrece un recorrido por la trayectoria vital, literaria e intelectual de un autor que contribuyó decisivamente a la renovación de la poesía catalana. A través de seis paneles, las personas visitantes pueden descubrir las diferentes facetas de Salvat-Papasseit mediante material gráfico, textos y citas que permiten profundizar tanto en su obra como en su pensamiento.
Los contenidos se organizan en torno a momentos y aspectos esenciales de su vida: la formación, la labor como redactor e impulsor de revistas, la vinculación con las vanguardias, el entusiasmo creativo que caracteriza su poesía y el proceso de recuperación de su obra tras su muerte prematura. La exposición pone de relieve la originalidad de una producción literaria marcada por los caligramas, los versos libres y una mirada innovadora que convirtió a Salvat-Papasseit en una de las voces más singulares de la literatura catalana contemporánea.
La muestra, concebida en formato itinerante, forma parte de los circuitos de difusión de la Institució de les Lletres Catalanes y del Sistema de Lectura Pública de Catalunya, con el objetivo de acercar la figura y el legado del poeta a públicos de todo el país.
Paralelamente, hasta el 1 de noviembre, el vestíbulo del edificio FUB1 acoge también la exposición fotográfica Abandonado, de Bernat Bozzo, miembro de Foto Art Manresa. La muestra presenta una selección de fotografías en blanco y negro que documentan espacios abandonados, como viviendas, fábricas u hospitales, y capturan su transformación progresiva y los efectos del paso del tiempo. A través de su mirada, Bozzo invita a reflexionar sobre la huella de la actividad humana, la recuperación de los espacios por parte de la naturaleza y las historias que se esconden detrás de lugares que han quedado deshabitados. La exposición se enmarca, además, en la conmemoración del 50.º aniversario de Foto Art Manresa, entidad de referencia en el ámbito de la fotografía en la ciudad.