Lleno total en la presentación del nuevo grado en Derecho que se impartirá a partir del curso 26-27 en UManresa
El grado en Derecho que impartirá a partir del próximo curso la Facultad de Ciencias Sociales de Manresa será un grado muy enfocado y adaptado a las necesidades del tejido económico y social de la Cataluña Central. Así lo explicó el viernes uno de los autores del plan de estudios de la nueva titulación que incorpora UManresa, Albert Toledo. Toledo fue una de las personas que intervino en la jornada Las profesiones del Derecho, coorganizada por la Universidad y el Colegio de Abogados de Manresa. Una jornada que reunió a más de un centenar de personas, que llenaron la sala de actos del edificio FUB2, y que evidenció el interés por esta nueva propuesta formativa en el territorio.
Además de esta conexión directa con el entorno económico y social, Toledo avanzó que será una carrera “artesanal, pero moderna en su ejecución” y que formará profesionales jurídicos adaptados “a las necesidades de una sociedad global y avanzada”. Por su parte, el decano de la Facultad de Ciencias Sociales de Manresa, Marc Bernadich, destacó los elementos que serán rasgos distintivos del grado en Derecho de UManresa. Por un lado, la metodología, que seguirá el modelo aplicado en el grado en ADE, ya testado y basado en una formación que va de la teoría a la práctica mediante actividades de aprendizaje como los debates, el método del caso y la relación con empresas y juristas del territorio. Según Bernadich, es una formación que vela tanto por la “praxis, como por el fomento del sentido crítico, el sentido común y los valores”. Un segundo elemento distintivo será la apuesta por la lengua catalana, con la voluntad de contribuir a impulsar el uso del catalán en la justicia y, en general, en las profesiones vinculadas al Derecho. Finalmente, la formación estará centrada en la digitalización y en el uso de la Inteligencia Artificial en el sector.
El decano de la Facultad de Ciencias Sociales señaló también la necesidad de formar profesionales del Derecho que sepan comunicar bien, que tengan buenas dotes comunicativas y que las metodologías empleadas en UManresa, como los debates o la simulación, son una herramienta clave para trabajar esta competencia básica que deben dominar los futuros juristas.
En su intervención, Marc Bernadich agradeció la estrecha colaboración que ha habido entre los diferentes centros de la Universidad de Vic – Universidad Central de Cataluña (UVic-UCC) que impartirán el grado a partir del próximo curso: la Facultad de Empresa y Comunicación del campus Vic y el centro adscrito ESERP. Este último ya lo está impartiendo actualmente y ha mostrado una gran “generosidad” al compartir el plan de estudios con las facultades de Manresa y Vic.
El acto también contó con la presencia del rector de la UVic-UCC, Josep Eladi Baños, y del presidente de la Fundació Universitària del Bages y alcalde de Manresa, Marc Aloy, que intervinieron, respectivamente, al inicio y al final de la jornada. Baños puso en valor la incorporación de los estudios de Derecho a la universidad, porque son “los últimos grandes estudios que nos faltaban”. Por su parte, Aloy manifestó que el nuevo grado “da prestigio a la Universidad” y representa una oportunidad tanto para “retener talento” como para atraerlo de nuevo de comarcas vecinas. Según Aloy, crecer en oferta formativa es imprescindible para evitar “que los jóvenes se marchen a estudiar fuera, porque cuando lo hacen, hay muchas posibilidades de que no vuelvan”. Por eso, dijo, es muy importante que “la Cataluña Central tenga cuantos más estudios mejor”.
Los retos de las profesiones jurídicas
La jornada, moderada por el director del diario Regió7, Josep Lluís Micó, sirvió para repasar los principales retos de las profesiones jurídicas con dos personas estrechamente ligadas a este sector. Por un lado, el decano del Colegio de Abogados de Manresa, David Casellas, y por otro, la magistrada presidenta del Tribunal de Instancia de Manresa, Sílvia Mañas Vidal.
Mañas se refirió a la “metamorfosis” que está haciendo la administración de justicia para pasar de un modelo basado en la documentación escrita a un modelo más ágil, más digitalizado y más eficiente. Destacó que esto es imprescindible para acabar con la lentitud del sistema, que actualmente debe hacer frente a un incremento de casos. En este sentido, mencionó medidas como la informatización, la digitalización, la implantación de mecanismos alternativos de resolución de conflictos y la creación de nuevos juzgados especializados. Aun así, Mañas reconoció que todavía hay problemas por superar, como las averías que sufren los sistemas informáticos o las dudas sobre las garantías que plantea una declaración testifical telemática. En cuanto al uso de la IA en el sector, aseguró que es una herramienta “que ha llegado para quedarse” y que se necesitan garantías para que se haga un buen uso, evitando una “justicia low cost o que altere las reglas del juego, como la presunción de inocencia o el derecho de defensa”. Todo ello, dijo, es básico para que la ciudadanía no pierda la confianza en la justicia, una justicia que, afirmó, debe ser “empática y sensible”.
Por su parte, David Casellas señaló la necesidad de que las profesiones del Derecho y el sistema judicial se adapten a las transformaciones que padece la sociedad. En este sentido, apuntó que una de las principales amenazas que afectan al sector es la creciente vulnerabilidad entre la población, a la que hay que dar respuesta para garantizar que no se dan pasos atrás en los derechos adquiridos por la sociedad.