La selectividad no te define: cómo afrontarla con serenidad
Todos los alumnos de segundo de bachillerato esperan con inquietud el período de las famosas Pruebas de Acceso a la Universidad, también conocidas como Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad (EBAU), o como todo el mundo las conoce: la selectividad.
Quizás este nombre, por sí solo, ya genera algún pensamiento intrusivo, aunque sea de manera inconsciente. Selectividad: te seleccionan. Mejor dicho, ¿seleccionan a los mejores? Y tú, ¿eres uno/a de estos/as?
En este artículo queremos poner énfasis en la importancia de saber gestionar esta angustia y convertirla en aliada, más que en enemiga.
A continuación, os proponemos una serie de pasos que os pueden ayudar a construir una relación más saludable con la angustia ante la selectividad:
1. Entender que la angustia en la selectividad es normal
El miedo a suspender, a no llegar a la nota deseada o a decepcionar a los demás puede generar mucha tensión. Pero sentir nervios no es un signo de debilidad, sino una respuesta natural ante una situación importante.
Aceptar esta emoción, en lugar de luchar constantemente contra ella, nos ayudará a reducir su intensidad.
2. Planificación realista para la selectividad (las maratones son imposibles)
Uno de los principales desencadenantes de la angustia es la sensación de descontrol.
- Haz un horario semanal estructurado, con franjas de 45-60 minutos.
- Incluye pausas obligatorias.
- Prioriza las materias con más peso o más dificultad.
- Reserva un día para el repaso general.
Estudiar 12 horas seguidas no es productivo. Por tanto, debemos priorizar la calidad por encima de la cantidad.
3. Familiarízate con los simulacros de selectividad
Realizar exámenes de selectividad de años anteriores ayuda a conocer el formato y a gestionar mejor el tiempo. La incertidumbre siempre genera más tensión percibida por nuestro cerebro; por tanto, reduciremos esta tensión si controlamos cómo serán los exámenes.
4. Cuídate
Las horas interminables de estudio, el poco descanso, el abuso de cafeína y dejar de lado tu rutina de actividad física aumentan el malestar y la angustia durante la selectividad. El cerebro funciona mejor descansado y con claridad.
5. Técnicas rápidas para reducir la angustia durante la selectividad
Respiración 4-4-6
- Inspira 4 segundos
- Mantén 4 segundos
- Expira 6 segundos
Repítelo durante 2-3 minutos.
Pensamiento alternativo
Cambia:
“No puedo suspender”
Por:
“Es importante, pero no define todo mi futuro”
La selectividad es relevante, pero no es el único camino posible para llegar a los estudios o al ámbito profesional que deseas.
6. Evita la comparación
Cada estudiante tiene ritmos y capacidades diferentes. Compararte con compañeros que “parecen más preparados” solo alimenta la inseguridad.
Céntrate en tu propio progreso.
7. Prepara la rutina del día del examen
El día antes:
- Pequeño repaso.
- No estudiar temas nuevos.
- Preparar documentación y material.
- Dormir bien.
El día del examen:
- Llegar con tiempo.
- Leer todas las preguntas antes de empezar.
- Gestionar el tiempo (deja 10 minutos finales para revisar).
- Si te bloqueas, pasa a otra pregunta y vuelve después.
Recuerda que una prueba no define las aptitudes ni las competencias que tienes. Hay muchas alternativas para conseguir los objetivos marcados y todas son igualmente válidas.
Confía en tu proceso de estudio. Autogestiónate emocionalmente. La angustia puede transformarse en energía útil para superar estos días.
Y no lo olvides: pase lo que pase, podrás seguir avanzando. Siempre hay caminos construidos precisamente para eso.
Cristina Junyent Gómez, psicóloga y docente en el Campus Profesional UManresa y en el grado de Maestro en Educación Infantil de la Facultad de Ciencias Sociales de Manresa