Las lesiones ungueales son uno de los motivos de consulta más habituales en las clínicas de podología por parte de las personas que practican actividades o deportes de pista.
En las actividades o deportes de pista son frecuentes los gestos explosivos con cambios de dirección y constantes frenadas y aceleraciones. Una buena adherencia del calzado al suelo es esencial para evitar caídas y conseguir un buen rendimiento.
Actualmente, la mayoría de las pistas son de material sintético o parquet, aunque todavía puede encontrarse alguna de cemento. Algunas de estas actividades, las consideradas indoor, se practican sobre superficies limpias que no presentan contaminantes que distorsionen la adherencia del calzado al suelo, pero esta condición no siempre se cumple (balonmano, baloncesto, voleibol o algunos deportes de raqueta).
En otras actividades, las consideradas outdoor, este requisito no se tiene en cuenta (pádel o tenis). En todas ellas es necesario que el calzado disponga de una suela adecuada a las características de la superficie y de la actividad que se desarrolla sobre ella.
La adherencia del calzado al suelo debe ser suficiente para permitir movimientos explosivos sin resbalar, pero no excesiva, de manera que facilite los giros y un deslizamiento adecuado. El diseño y el material de la suela son claves para conseguir este equilibrio.
Normalmente, las suelas son de materiales sintéticos con dibujos en espiga transversal o similares. Para las pistas indoor, los dibujos no deben estar abiertos por los laterales, ya que no es necesario dispersar contaminantes. En cambio, para las pistas outdoor, los dibujos deberían tener apertura lateral para dispersar los elementos que pueden afectar a la adherencia.
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Características del calzado y ajuste
Los calzados para la práctica de estas actividades no suelen tener una mediasuela muy gruesa para no alejar al deportista del suelo y evitar posibles inestabilidades.
La suela suele envolver la mediasuela por los laterales para proporcionar estabilidad y resistencia, especialmente en la parte externa del antepié, a la altura del quinto metatarsiano.
Por encima de este conjunto se encuentra el cuerpo del calzado, que habitualmente es firme y, en algunos casos, incorpora un sistema de cierre que sujeta el tobillo.
Un buen ajuste es imprescindible para prevenir lesiones:
- Si el ajuste es excesivo, los dedos y las uñas reciben traumatismos repetitivos por presión.
- Si es demasiado amplio, el pie se desplaza dentro del calzado durante las frenadas, aceleraciones y giros, provocando impactos contra la puntera.
Este desplazamiento también puede provocar lesiones por fricción, como las ampollas.
Problemas ungueales más frecuentes
En las clínicas de podología es habitual atender a personas que practican deportes de pista con diferentes problemas ungueales.
Problemas de origen traumático
Los pequeños traumatismos causados por un mal ajuste del calzado pueden provocar:
- Desprendimiento de la uña (onicólisis)
- Hematomas subungueales
Estas lesiones, además de resultar molestas en la fase aguda, pueden alterar el crecimiento de la uña, haciéndola más gruesa, quebradiza y con menor adherencia (onicodistrofia). También pueden generar lesiones en la piel circundante (lesiones periungueales).
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Problemas por un mal corte
Un corte inadecuado de las uñas puede provocar:
- Uñas que se clavan en la piel (onicocriptosis)
Este problema es frecuente sobre todo en el primer dedo y se ve agravado por:
- Exceso de humedad (piel más blanda)
- Presencia de onicodistrofia
Cuando la uña se clava, es habitual que la herida se infecte, lo que puede complicar el problema y limitar la actividad física.
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¿Por qué es importante la prevención?
Una correcta elección del calzado y un buen mantenimiento de las uñas son factores clave para evitar lesiones y garantizar una práctica deportiva segura y confortable.
Pequeños hábitos como asegurar un buen ajuste del calzado y mantener una correcta higiene y corte de las uñas pueden marcar la diferencia en la salud del pie de las personas deportistas.
Xavier de la Varga y Gil Serra, graduados en Podología en la Facultad de Ciencias de la Salud de Manresa