El alumnado senior de UManresa descubre lo que se esconde detrás de un eclipse en la última lección del curso
“Es cuando se hace oscuro que veo claro: lo que los eclipses nos revelan” es el título de la lección de despedida que se pudo escuchar en el acto de clausura del curso 2025-2026 del programolar total, como el que se verá en la Península Ibérica el próximo 12 de agosto, a la hora de confirmar o refutar teorías como la de la relatividad. También recordó la excepcionalidad de este evento: el último que se pudo ver en Cataluña fue en 1905 y el próximo, después de este verano, será en 2180. Cerca de doscientos alumnos mayores de 55 años siguieron sus explicaciones, antes de recibir los diplomas que acreditan la formación recibida a lo largo del curso en la universidad. No eran pocos los que ya habían tenido ocasión de escuchar al profesor Rota anteriormente en alguno de los monográficos que imparte en el programa sobre Física Cuántica, Cosmología o las teorías de Albert Einstein.
Rota es doctor en Física Teórica y su campo de investigación es la Cosmología, la Física de Partículas y la Física de altas energías. Actualmente realiza docencia y tareas de divulgación en la Universitat Politècnica de Catalunya. Ha publicado diferentes artículos en revistas científicas de gran impacto y ha impartido conferencias en centros científicos de prestigio como el CERN o la Universidad de Oxford, entre otros. Es profesor del programa USènior de UManresa desde 2023.
Àngels Fusté, responsable del programa, aprovechó para dar cuenta de los resultados de un estudio sobre el impacto del USènior entre el alumnado y el profesorado, realizado durante este curso. El trabajo ha permitido constatar que el USènior aporta bienestar y calidad de vida al alumnado (con una valoración de 8,2 sobre 10); que genera una actitud positiva hacia el aprendizaje; que activa su curiosidad intelectual; y que les ayuda a ganar seguridad a la hora de plantearse nuevos retos. El profesorado también valora muy positivamente la oportunidad de impartir docencia, con una puntuación de 9,6 sobre 10. Otro de los hallazgos del estudio es que, a medida que pasan los años, los alumnos modifican su percepción del programa. Si inicialmente se acercan a él como una oportunidad para volver a pisar un aula e incorporar nuevos conocimientos, poco a poco se dan cuenta de que participan en una comunidad de aprendizaje donde no solo aprenden del profesorado, sino también con y de sus compañeros y compañeras.
El acto contó con la intervención de los tres alumnos del curso de Oratoria, Anna Caparrós, Francesc Parcerisas y Pere Sellarès, ganadores de la liga de debate para séniores universitarios organizada por UManresa, en la que participaron seis equipos de Manresa y dos de la Universitat Pompeu Fabra. Los alumnos expresaron la satisfacción que les proporciona aprender “de los profesores, de los demás, de nosotros mismos”. Participar en las actividades del USènior les permite “aprender para saber más, para hacer y transformar el entorno, para ser más humanos”.
La vicerrectora de Territorio y Compromiso Social, Carlota Riera, compartió con los asistentes distintas reflexiones sobre el hecho de envejecer. “A menudo se asocia a ideas negativas, de pérdida de facultades, de fragilidad, sin tener en cuenta que también va de la mano de cualidades y hechos positivos como las lecciones aprendidas desde la experiencia o la perspectiva de vida que aportan los años. La energía y la fuerza de la juventud no deben eclipsar la capacidad de la vejez de aportar reflexión y sabiduría”.
La concejala de Personas Mayores del Ayuntamiento de Manresa, Mariona Homs, cerró el acto enumerando tres retos que tiene la sociedad actual en relación con la vejez: “Combatir el edadismo y considerar a las personas mayores como miembros activos de la sociedad con una gran capacidad de transformación de su entorno; prevenir las demencias, adoptando hábitos saludables, entre los cuales se encuentra el aprendizaje a lo largo de toda la vida; y, finalmente, luchar contra la soledad no deseada generando espacios que fomenten las relaciones sociales y generen sentimiento de pertenencia. Para dar respuesta a estos desafíos, en Manresa, contar con un programa como el USènior es un privilegio”.