UManresa consolida un programa pionero para potenciar las competencias emocionales en el grado en Enfermería
La Facultad de Ciencias de la Salud de Manresa ha cerrado este curso académico el despliegue completo del programa transversal de desarrollo de competencias emocionales del grado en Enfermería, un proyecto pionero iniciado hace cinco años y ya plenamente integrado en el currículo. La promoción que se gradúa este año es la primera que ha seguido todo el recorrido formativo, desde primero hasta cuarto curso, y que ha podido observar de forma global su evolución en este ámbito. En total, 105 estudiantes de cuarto curso han completado este año este itinerario formativo.
Un programa diseñado a medida para la profesión enfermera
El proyecto fue diseñado por el profesor en habilidades directivas e inteligencia emocional Carlos Bella, con la participación de las docentes del grado Montserrat Vila y Montserrat Suriñach en su adaptación específica al ámbito de la enfermería. Desde sus inicios, la iniciativa ha apostado por dotar al alumnado de herramientas que complementen la formación técnica con el desarrollo personal.
El programa se estructura de manera progresiva a lo largo de los cuatro cursos del grado. En primero, se trabaja la dimensión intrapersonal y el autoconocimiento; en segundo, las emociones y las habilidades emocionales; en tercero, la motivación y la gestión del estrés, imprescindibles para prevenir la desmotivación y el burnout en la práctica asistencial; y en cuarto, las competencias de afrontamiento y la resolución de conflictos. Esta secuenciación permite al alumnado adquirir herramientas para entender, regular y utilizar las emociones de manera eficiente en su futuro entorno profesional.
Según Carlos Bella, los resultados del programa evidencian una mejora significativa en la atención emocional del alumnado y en su capacidad para comprender y gestionar lo que sienten. Bella, que actualmente centra su tesis doctoral en el análisis de cómo los estudiantes de enfermería afrontan el estrés en situaciones de evaluación clínica objetiva estructurada (ACOE), destaca que este trabajo «les proporciona recursos técnicos y personales que tienen un impacto directo en su manera de vivir situaciones de alta exigencia».
Alta satisfacción del alumnado y demanda de mayor formación
La valoración por parte del alumnado también ha sido muy positiva. Los estudiantes destacan la utilidad de este tipo de formación y, de hecho, solicitan ampliar las horas dedicadas al autoconocimiento y al desarrollo de competencias que van más allá de los conocimientos y las habilidades estrictamente técnicas. «Serán mejores enfermeros porque, para cuidar de los demás, también es necesario cuidar de uno mismo», apunta Bella.
La consolidación de este programa representa, según sus impulsores, un valor diferencial en la formación enfermera, ya que incorpora de manera estructural el trabajo de las competencias emocionales dentro del currículo académico. «Disponer de este tipo de formación integrada en el plan de estudios es un lujo», afirma Bella.
Con este proyecto, UManresa refuerza su compromiso con una formación integral de los profesionales de la salud, orientada a dar respuesta a los retos actuales de la profesión enfermera con una mirada que integra conocimiento, habilidades y bienestar emocional.