En los últimos años, el deporte ha dado paso a nuevas disciplinas que van más allá de correr o levantar pesas. Una de ellas es la Spartan Race, una prueba deportiva que cada vez ha ido ganando más popularidad, tanto entre deportistas profesionales como entre aficionados.
Pero ¿qué es la Spartan Race y qué la hace tan particular? Se trata de una prueba con obstáculos que se lleva a cabo sobre superficies naturales con barro, agua, terrenos con pendientes o desniveles, etc. A diferencia de otras competiciones, en esta carrera los participantes desconocen los obstáculos a los que tendrán que enfrentarse, hecho que incrementa de manera significativa la dificultad del recorrido.
En el siguiente enlace puedes hacerte una idea: https://www.instagram.com/reel/DB8rA2jNWBo/?igsh=ZzUxaTJjczFpMmw1
Desde la Podología, sabemos que este tipo de pruebas suponen un verdadero reto para el aparato locomotor y, especialmente, para los pies. Es por ello que, desde el departamento de Podología Deportiva, queremos lanzar una serie de recomendaciones prácticas sobre cómo cuidar los pies antes, durante y después de la competición:
Participar en una competición deportiva como la Spartan Race no solo pone a prueba las habilidades físicas y psicológicas del deportista, sino también la salud de los pies. En este contexto, la prevención se convierte en una herramienta clave para evitar lesiones que pueden afectar al rendimiento e incluso obligar a abandonar la prueba. Siempre de la mano de un profesional, adoptar medidas sencillas como una correcta elección del calzado, el cuidado previo de la piel o la reevaluación de lesiones previas marca una gran diferencia en este tipo de pruebas tan exigentes.
Es aquí donde el podólogo juega un papel fundamental, no solo como profesional encargado de tratar patologías, sino también como aliado en la prevención, la preparación y la recuperación del pie. Recuerda que competir con seguridad es sinónimo de disfrute, de inversión en salud y de prevención a largo plazo.
1. El calzado, tu primer aliado
Para este tipo de terrenos irregulares y exigentes para los pies, lo ideal son las zapatillas de trail running, que ofrecen una buena capacidad de tracción, una buena estabilidad lateral, así como un ajuste correcto al pie. Un consejo de oro: no estrenes nunca el calzado el día de la carrera; realiza varios entrenamientos previos con él para adaptarlo a tu pisada y así te asegurarás de que el día de la competición no sufrirás a causa del calzado.
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2. Elige bien los calcetines
La elección de los calcetines es fundamental para prevenir rozaduras y ampollas. Opta por modelos sin costuras y, si es posible, fabricados con fibras sintéticas. Evita los calcetines de algodón, ya que retienen la humedad y favorecen la aparición de lesiones por fricción.
3. Prepara la piel antes del evento
En las zonas sometidas a mayor fricción (dedos, planta del pie), la aplicación de vaselina o cremas antifricción es útil antes de competir. Además, en las semanas previas a la prueba, se recomienda hidratar la piel con cremas con un alto contenido de urea (10-20 %) para evitar la formación de callosidades o fisuras, ya que estas podrían evolucionar hacia lesiones más molestas.
4. Cuida las uñas
No te cortes las uñas el día antes de la prueba; hazlo entre 4 y 5 días antes. Córtalas en línea recta, intentando no hacer cortes en los márgenes laterales, ya que esto, junto con la presión que ejerce el calzado sobre el pie, facilita la aparición de uñas encarnadas.
5. No ignores las lesiones previas
Si recientemente has sufrido lesiones, tanto a nivel de la extremidad inferior como del pie, lo más acertado es respetar los tiempos de recuperación y consultar con el especialista antes de tomar la decisión de competir.
6. El podólogo, parte de tu equipo deportivo
Antes de la carrera, visita a tu podólogo, ya que te ayudará a tratar lesiones dérmicas o uñas problemáticas. Además, mediante un estudio biomecánico, el podólogo determinará si necesitas plantillas. Si, una vez finalizada la competición, notas dolor persistente, hematomas subungueales, infecciones o uñas negras, no lo dejes pasar: consulta con tu podólogo lo antes posible.
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Participar en una competición deportiva como la Spartan Race no solo pone a prueba las habilidades físicas y psicológicas del deportista, sino también la salud de los pies. En este contexto, la prevención se convierte en una herramienta clave para evitar lesiones que pueden afectar al rendimiento e incluso obligar a abandonar la prueba. Siempre de la mano de un profesional, adoptar medidas sencillas como una correcta elección del calzado, el cuidado previo de la piel o la reevaluación de lesiones previas marca una gran diferencia en este tipo de pruebas tan exigentes.
Es aquí donde el podólogo juega un papel fundamental, no solo como profesional encargado de tratar patologías, sino también como aliado en la prevención, la preparación y la recuperación del pie. Recuerda que competir con seguridad es sinónimo de disfrute, de inversión en salud y de prevención a largo plazo.
Antonio Vera, Carolina Garcia, Maria Lluna Gutierrez, Andreea Maria Liteanu, Mercè Biosca
Podología deportiva, mayo 2025