Los efectos adversos de la quimioterapia no solo impactan en el estado general de las pacientes con cáncer de mama, sino que también pueden afectar de manera significativa la salud de los pies. Esto se traduce en una disminución de la movilidad y, en consecuencia, en una peor calidad de vida.
Esta es una de las principales conclusiones del trabajo de fin de grado de Valldeflors Pifarré Prats, estudiante del grado en Podología de la Facultad de Ciencias de la Salud de Manresa, que analiza las repercusiones podológicas de los tratamientos con capecitabina, docetaxel y paclitaxel. El trabajo revisa la evidencia científica disponible, identifica las complicaciones más habituales y recoge las estrategias más efectivas para prevenirlas y tratarlas.
| TIPO DE ALTERACIÓN | MANIFESTACIONES PRINCIPALES | FÁRMACOS ASOCIADOS |
|---|---|---|
| Piel | Eritema, descamación, síndrome mano-pie | Capecitabina, taxanos |
| Uñas | Onicólisis, fragilidad, paroniquia | Paclitaxel, docetaxel, capecitabina |
| Neurológicas | Hormigueo, ardor, pérdida de sensibilidad | Taxanos |
| Musculoesqueléticas | Dolor plantar, rigidez, debilidad | Taxanos |
| Otras | Hiperqueratosis, fisuras, infecciones | Capecitabina, taxanos |
Cuadro resumen de los principales efectos adversos
Complicaciones frecuentes pero a menudo infradiagnosticadas
La revisión pone de manifiesto que la neuropatía periférica es uno de los efectos adversos más habituales de los taxanos, con una incidencia que puede llegar al 70%. Esta alteración se manifiesta con dolor, hormigueo, pérdida de sensibilidad y dificultades en la marcha, afectando directamente a la autonomía de las pacientes.
En el caso de la capecitabina, aproximadamente un 34% de las pacientes desarrollan el síndrome mano-pie, que provoca enrojecimiento, inflamación, descamación y dolor tanto en los pies como en las manos. En los casos más graves, esta complicación puede llegar a limitar las actividades cotidianas y obligar a ajustar los tratamientos oncológicos.
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Manifestaciones clínicas del síndrome mano-pie
La detección precoz, clave para minimizar el impacto
El trabajo destaca la importancia de identificar estas alteraciones de manera precoz. Instrumentos como el TNSc o el cuestionario EORTC QLQ-CIPN20 permiten evaluar la afectación neurológica y su impacto funcional.
En este sentido, la atención podológica juega un papel relevante. Las medidas preventivas, la educación sanitaria, el cuidado de la piel y de las uñas y la adecuación del calzado pueden reducir las complicaciones y contribuir a mejorar el bienestar de las pacientes a lo largo del tratamiento.
El podólogo, un perfil a integrar en los equipos oncológicos
Una de las aportaciones más destacadas del estudio es la necesidad de incorporar al podólogo dentro de los equipos multidisciplinares de oncología. La intervención especializada permite detectar precozmente las alteraciones podológicas, preservar la funcionalidad de los pies y favorecer la continuidad de los tratamientos.
Como resultado, el trabajo propone una guía práctica para profesionales de la podología que recoge recomendaciones específicas para la prevención, la valoración y el manejo de las principales complicaciones asociadas a estos tratamientos quimioterápicos.